domingo, 12 de febrero de 2012

Charcos de neón

Antes de que empiece a ponerme a contar mi vida, otra vez ¿Te has parado a pensar? El neón, gas brillante de tubos fluorescentes, plasma que manejamos a nuestro antojo, anunciando un local de strip-tease o una tienda de lámparas, de todo se ha visto. Átomos que colisionan y brillan para llamar tu atención. Ahora imagínate eso ocurriendo en un charco, pequeño e insignificante, pero aún así, llama tu atención...

Las brillantes luces de los focos de neón diluyen sus destellos blanco nácar en el agua que ha dejado la lluvia. Sopla el viento, deformando los brillos.Hace frío y aunque no me suele pasar, tengo frío. un calambre me recorre la columna al recordar los días que han pasado sin oír tu voz.

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