Escondidos, en tiendas solitarias, detrás de los estantes, escondidos los besos, los abrazos. Fugaces.
Escondidos tras un árbol, arbustos, escondiendo las manos, las caricias.
Escondidos. Ocultos hasta encontrarse y abrazarse uno con otro, uno sobre otro y entonces no esconderse, solo mostrarse y descubrir.