martes, 26 de junio de 2012

Casualidades-cometa

Me acabo de imaginar el mundo como un cielo de playa en verano, donde flotan cometas. Cada una es una vida, que cambia de dirección por el viento y si el dueño es buen piloto, si sabe, lleva su vida por buen camino.

A veces ocurre que dos cometas se van acercando, se enredan sus hilos. Así sus dueños van a recogerlas. Como están enredadas, los dueños van al mismo sitio y a veces, solo a veces, tras esos choques y casualidades, cuando esas dos vidas alzan el vuelo, vuelan a la par. 28

lunes, 25 de junio de 2012

Buenos días

Cogió la almohada y la giró, le gustaba más la parte fría del dorso. Se frotó un poco los ojos con el pulgar y el índice, suspiró, se estiró y fue entonces cuando notó que su peso no era el único que hacía crujir los muelles de la cama.

Levantó la sábana para descubrir la espalda desnuda de ella y recordó la noche anterior. Con cuidado, intentando no despertarla, la rodeó con sus brazos y hundió la cara en su pelo. Los dos sonrieron.

jueves, 14 de junio de 2012

El Lenguaje de los Suspiros

Miró otra vez el número de la habitación apuntado en la página arrancada de la agenda telefónica. 237.entró por una de esas puertas giratorias de cristal, cruzándose con una monja que salía.

Arrugó la nariz al entrar, nunca le habían gustado los hospitales, ni cómo olían. cruzó el vestíbulo, un espacio enorme con plantas que parecían de plástico y mamparas de cristal translúcido separando salas de espera de las que salían suspiros largos y pesados, de resignación, desesperados de alivio y algunos de simple aburrimiento y algunos de simple aburrimiento. Dejó atrás ese amalgama de diferentes historias, un lenguaje de sentimientos y fracciones de pensamientos exhaladas.

Ascensor. -¿Sube? -Sí, piso dos. Rostros serios con la mirada perdida. Primer piso. Suben, bajan. Segundo piso. Él baja, aliviado de dejar atrás tanta gente y al mismo tiempo un ascensor tan vacío. Callados inmóviles, sin mirarse o quizás sin verse. La gente es invisible en los hospitales.

Camina por el oscuro pasillo a oscuras, no invita a entrar. 235...236...237.
Se sorprendió al ver luz saliendo de allí. Se asomó por la puerta y el hombre de la cama le miró, una débil sonrisa iluminó su cara, entre los suspiros de los dos ángeles mortales que velaban por él.Entró y saludó silenciosamente con la mirada a los que allí se encontraban: su tío convaleciente, su madre y la madre de ambos. Se sintió más tranquilo e involuntariamente de su boca surgió entre aliviado y angustiado un suspiro tenue.